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La voz de su amo. Servilismo a las agroquímicas

Published on 09/06/2013 under Blog

Acusamos al director general de la AEPLA de servilismo y boceras de los intereses de las multinacionales agroquímicas.

 

 

Anuncio de AEPLA, la asociación que "dice" proteger las plantas

Anuncio de la asociación que “dice” proteger las plantas, cuyo director general está a sueldo de las agroquímicas

 

 

BASF, Monsanto, Syngenta no han tardado en encontrar un siervo que les defienda, la voz de su amo. El director general de la “asociación que protege las plantas” ha salido a escena para sembrar dudas sobre los criterios científicos que han sostenido la prohibición cautelar de los pesticidas neonicotinoides en la UE.

 

Una demostración de vasallaje que ofrece cifras parciales y juega con el chantaje emocional del empleo. Al mismo tiempo que ignora citar las multimillonarias pérdidas que sufre la apicultura desde la aparición de estos pesticidas, los daños al medio ambiente y la amenaza sobre la población de las colmenas, con índices de mortalidad de entre el 38% y 50% en Europa y EE.UU, respectivamente. Tampoco muestra datos sobre las pérdidas por la falta de polinización de las plantas.

 

Según el artículo que se publicó el 3 de junio en el diario ABC, el director general de la Asociación Empresarial para la Protección de las Plantas (Aepla), Carlos Palomar, cree que la prohibición de los neonicotinoides es «desproporcionada» y «precipitada». A su juicio, la CE ha actuado con criterios meramente políticos, ya que «se basa en un informe de la EFSA que no es concluyente» y perjudica a los agricultores, incluidos los apicultores, ya que no soluciona el problema de fondo de las abejas.

 

Carlos Palomar agrega que, los beneficios para el productor son notables, ya que en la UE los tratamientos de semillas con neonicotinoides reducen los costes de producción en casi 1.000 millones de euros. En el caso de España, aportan a nuestra economía 127 millones anuales y han permitido crear 1.900 empleos.

 

No cuesta imaginar quienes pagan las conferencias, publicaciones y antojos de ‘este representante de la protección de las plantas’.