Apadrina
Publicaciones

Las abejas son las ‪#‎ecologistas‬ N°1 en el planeta

Published on 29/06/2016 under Blog

Las abejas son las ‪#‎ecologistas‬ N°1 en el planeta y respetuosas de las demás especies, para producir su miel, no dañan a ningún ser vivo ni hacen daño a la flora que visitan.

 

Las abejas son las #ecologistas N°1 en el planeta y respetuosas de las demás especies, para producir su miel, no dañan a ningún ser vivo ni hacen daño a la flora que visitan.-

Publicado por ecocolmena en Sábado, 25 de junio de 2016

 

Nota para los Veganos – animalistas que no consumen miel y califican a los apicultores de esclavistas:

La labor de gente apicultores ecológicos, como nosotros, ha hecho que haya abejas donde no las había, que las haya sin presionar las poblaciones de otros polinizadores. Esta labor repuebla pueblos abandonados, sostiene economías circulares…. No confundáis apicultura industrial como activismo en la apicultura ecológica.

Quienes están opinando en contra de la apicultura ecológica no saben nada de apicultura. A cambio promueven la extensión de los monocultivos transgénicos y eso si… toman leche de almendras, producida con la implicación de miles de colmenas trashumantes como los de la película More Than Honey, abejas esclavizadas y estresadas.

Sin apicultura no habría abejas de la especie Apis mellifera, son los apicultores tradicionales y cuidadosos los que mantienen esta especie con mucho esfuerzo, pues la plaga de la varroasis (de la que es culpable la apicultura industrial) habría acabado con las últimas cabañas. Los apicultores ecologistas somos la primera línea de combate contra los agro-tóxicos y los primeros en proteger ‘in situ’ el ecosistema, pues las abejas, pequeñas campesinas, son sensibles bioindicadores.

Las personas que señalan a los apicultores como esclavistas suelen utilizar los siguientes argumentos, que iremos rebatiendo uno a uno:

1. Corte de alas de abejas

En libros antiguos y procedimientos vetustos se citaba que el corte de las alas de la abeja reina impedía que ésta pudiera volar y por tanto no podría formar un nuevo enjambre (marchándose del colmenar para formar una colonia nueva en otro lugar). Esta técnica antigua está prohibida por la legislación de Bienestar Animal y taxativamente prohibida en la apicultura ecológica.

Los apicultores ecológicos dan valor a la enjambrazon como el mejor proceso natural de reproducción de las abejas. Controlan este proceso y lo aprovechan, sin maltratar a la abeja más valorada, la reina.

  • Asesinato de la reina cada dos años

Las abejas de la miel, Apis mellifera, son una ganadería gestionada por apicultores que se preocupan por la salud y producción de sus abejas. Algunos apicultores industriales sustituyen a las abejas reinas de más de uno o dos años para facilitar una continuada puesta de abejas obreras nodrizas, indispensables para mantener la salud de la colonia. Los apicultores industriales no representan más allá del 10% de los apicultores en activo, y estas técnicas (como procedimiento habitual) solo suelen ser usadas en países del este de Europa, América y Asia, pero no en España.

Esta técnica no está permitida en la apicultura ecológica, salvo por salvar a la colmena ante enfermedades por falta de nodrizas. De modo que solo es permitido por cuestiones terapéuticas y para la supervivencia de las abejas.

  • Fecundación de la reina con esperma de machos decapitados

La técnica no-natural de reproducción basada en la inseminación artificial de las reinas es un procedimiento que solo realizan algunos criadores de reinas, que en ningún caso representan más del 0’00001% de las reproducciones naturales realizadas en la apicultura. Para extraer el esperma de los zánganos no queda otra opción que sacrificarlos, pues sus órganos genitales no pueden ser manipulados como en especies ganaderas de mamíferos.

Ningún apicultor tradicional o ecológico tiene interés en técnicas artificiales, pues los resultados son negativos para la reina y hay procedimientos naturales mucho más sencillos y naturales, como el vuelo nupcial de la reina.

  • Ahogamiento, estrés y muerte durante el transporte o manipulación

Las abejas son insectos, sin capacidad para establecer relaciones de empatía con su cuidador. Los trabajos con las abejas siempre producen alguna muerte, basta recordar que las abejas obreras de seguridad picarán perdiendo la vida por defender su colonia y a sus recursos. El transporte de colmenas solo es habitual entre apicultores trashumantes, pero no entre los pequeños productores. Durante el transporte se toman todas las medidas de protección de las abejas y las indicadas en la legislación de transporte de animales y de bienestar animal.

  • Uso de antibióticos y pesticidas

Resulta increíble que acusen a los apicultores del uso de pesticidas… cuando los apicultores están todos unidos en la lucha contra los pesticidas, insecticidas y herbicidas que se usan en la agricultura industrializada.

Los apicultores ecológicos no pueden usar antibióticos para luchar contra la varroasis, un ácaro parasatio que es la principal causa de muerte por enfermedad de las abejas. Los apicultores ecológicos usan ácidos orgánicos, como el óxalico o el fórmico, tal y como marca la legislación europea para la producción ecológica.

  • Robo de miel para consumo humano

La apicultura consiste básicamente en alterar la fórmula matemática que usan las abejas para calcular cuántas reservas de miel han de conservar para superar épocas de carencia de floración. Las abejas calculan Población, Espacio de la colmena y Expectativas de alimentos en el entorno. Los apicultores alteramos la fórmula habilitando más espacio en la colmena, duplicando la capacidad de almacenamiento. Las abejas responden aumentando la población para mantener más abejas con más reservas. Dos o tres meses antes de la llegada de los periodos de frío o escasez de alimentos los apicultores retiran las alzas mieleras (el espacio extra colocado en la primavera), dando tiempo a las abejas a recalcular cuál es la población adecuada para las reservas que han quedado.

La apicultura es un arte de ganadería con abejas, y las familias de las apicultoras y apicultores se sostienen con los productos obtenidos del colmenar.

Los apicultores, en especial los que trabajan en sistemas de producción ecológica, son defensores a ultranza de la naturaleza y cuidadores extremos del ecosistema donde trabajan sus abejas. Los apicultores son la primera avanzadilla en la lucha contra el abuso de los agro-tóxicos, los monocultivos extensivos, la contaminación de acuíferos, suelos y aire. Pues las abejas son bio-indicadores muy sensibles de la salud del planeta.

Cualquier apicultor digno mantiene su alma conectada con las abejas, y dedica lo mejor de sí para atenderlas con dignidad.