Los científicos dicen que el declive de las abejas es multifactorial y es así. Algunas veces las causas comunes de la muerte de las abejas, más frecuentes en invierno, son fáciles de determinar incluso para un apicultor principiante. Sin embargo, la mayoría de las causas de la muerte de las abejas son difíciles de descifrar para un apicultor inexperto.

Reina deficiente

Abejas y su reinaUno de los signos más fácilmente detectables entre las causas comunes de la muerte de las abejas es una reina fallida, mal fecundada, vieja o enferma.

Durante la estación cálida del final de la primavera, cuando una reina es deficiente y comienza a volverse infértil, las abejas a menudo la reemplazarán por otra con éxito.

Las nuevas reinas criadas durante los fríos meses de invierno, sin embargo, no pueden ir en vuelos de apareamiento con los zánganos, pues no existen en esa época.

Esto condena a la colonia a criar abejas sólo de huevos infértiles y convertirse en colmena zanganera, destinada a disminuir su población y morir a medida que las viejas abejas obreras fallezcan.

Esta es la razón por la cual es importante asegurarse de que una reina fértil, relativamente joven y saludable, encabece sus colonias mientras se dirigen hacia el invierno.

Ácaro Varroa

Parásito de las abejas, el ácaro Varroa en estado foréticoInvestigaciones recientes de  Samuel Ramsey  (Ph.D. ’18,  entomología ), han revelado que los ácaros debilitan el sistema inmunológico de las abejas al alimentarse de sus grasas.

Este parásito hace a las abejas mucho más susceptibles a una gran cantidad de virus y enfermedades que a veces se conocen como Síndromes del Ácaro Parásito.

Es por tanto, una de las causas comunes de la muerte de las abejas.

Si bien, la situación clásica es la colmena que ingresa al invierno con una alta carga de ácaros y no vive lo suficiente para ver llegar la primavera, las abejas también pueden sucumbir al ácaro durante los meses cálidos y activos.

Otro escenario es la colmena que emerge del invierno tan débil que el pequeño grupo de abejas es incapaz de generar suficiente calor para defenderse de una ola de frío de final de temporada.

Las abejas mueren de hambre a pocos centímetros de la miel operculada que hay en la colmena, dejando un pequeño grupo muerto en la superficie del panal.

Varroa, un siniestro parásito

Otro ejemplo de la muerte de una colonia relacionada con Varroa es la cría con pinchazos en el operculo, o pupas que están destapadas o solo parcialmente tapadas y con un aspecto poco saludable.

A menudo se combina con manchas blancas de heces de ácaros que quedan en las celdas de cría vacías donde se reprodujo el parásito Varroa.

Otros síntomas de la muerte de las abejas, inducida por Varroa, son las colmenas que contienen abejas muertas con alas deformes y / o abdómenes encogidos, y suelos cubiertos de ácaros.

Falta de alimento, inanición

abejas muertas de hambre

A veces, una colmena se morirá de hambre como resultado de entrar en el invierno con insuficiente almacén de alimentos (miel). Incluso, y es terrible pensarlo, las abejas pueden canibalizar a sus hermanas muertas.

Las abejas mueren de hambre cuando no se dejan cantidades suficientes de miel en la colmena durante el otoño. Algunos lo dirán que las abejas mueren de hambre, mientras que otros, acertadamente, culparan del error al apicultor.

Las abejas que se encuentran muertas en el costado de la caja de la colmena, o en el último panal que no tiene miel también muestran a la inanición como la principal causa de su muerte.

La prevención de la inanición o hambre durante el invierno es quizás el error que puede corregir con más facilidad un apicultor, simplemente dejando suficiente miel en la colmena.

El frío no mata a las abejas

Algunos apicultores creen que el frío podría matar a las abejas, y no es cierto. Las abejas transforman la miel en energía, si tienen suficientes recursos energéticos jamás morirán por frío. Recordemos que las abejas han superado largos inviernos y periodos glaciares.

Tampoco olvidemos otras causas, si una colmena está débil durante la primavera o verano, y debido a enfermedades no pudo acceder a acumular suficiente cantidad suficiente de miel, el verdadero culpable fueron los patógenos no identificados ni tratados. El apicultor debe ser muy activo, y a veces, unir colmenas débiles.

Sin embargo, la causa principal de estas secuelas, de esta cadena de malos sucesos, fue la presión enorme de la población ácaros Varroa sobre la colmena en otoño.

Entonces, ¿qué mató a esta colonia? Algunos dirían que los ácaros, otros culparían a las enfermedades y otros apuntarán a la falta de miel. Y en un sentido u otro, todos estarían en lo cierto. A veces las cosas se ponen, complicadas.

Humedad en la colmena

panal de abejas lleno de mielCuando se encuentra muerta una colmena, los panales y las abejas están mohosos y húmedos, es probable que la humedad alta y la ventilación insuficiente sean las responsables de la muerte de las abejas.

Esta situación puede deberse a la mala ventilación de la caja, a no utilizar suelos sanitarios o el abuso de alimentos artificiales introducidos por el apicultor con una humedad muy alta (demasiada agua en su preparación).

Son malos hábitos que todos los apicultores deberían corregir, pues a las abejas no hace falta alimentarlas y en caso extremo debe hacerse en otoño o invierno con miel.

Otras veces, puede ser algo tan simple como una tapa de colmena que no está asegurada, que permiten que el fuerte viento o las lluvias penetren dentro de la caja, o que tiene agujeros en la madera.

Las abejas pueden soportar estar mojadas durante los periodos de clima cálido, pero mojarse durante el frío del invierno suele ser mortal, especialmente si la colonia ya se ha debilitado por la presión del parásito Varroa.

También es importante comprender que la humedad incrementará la Nosemosis desde el otoño hasta la primavera.

Loque americana

Los signos clásicos de la AFB o loque americana, son los opérculos perforados que pueden ser de color marrón oscuro o negruzcos y de apariencia grasosa; un patrón de cría de salteada; el hedor fuerte y asqueroso de la pupa de abeja convertida en mocos.

Todos los apicultores que sospechen tener la enfermedad AFB deben declararla, aceptar una prueba de infección o sacrificar la colmena inmediatamente.

El peligro para el resto de las abejas en el colmenar, sin mencionar al resto de las colmenas de la región, hace que esta mortal y altamente contagiosa enfermedad sea la número uno de las pesadillas de un apicultor. Por lo tanto, la identificación de la Loque por parte de los apicultores debe ser una prioridad.

Si un apicultor tiene dudas sobre su capacidad para identificar Loque americana, debe asesorarse con un experto apicultor, mejorar su formación en apicultura o reclamar de inmediato la intervención de un veterinario apícola.

Mientras tanto, se debe sellar completamente la colmena muerta para evitar la propagación de la enfermedad, retirar esa colmena del apiario y sanitizar todos los instrumentos, trajes, vehículo, etc. que se hayan usado tras tocar la colmena.

Robo o pillaje

panal de abejas en manos de un apicultorCuando encuentras una colonia muerta sin miel en ella, una pregunta importante que debes hacer es: ¿Las abejas que vivían en la colmena se comieron todo y se murió de hambre, o la colonia estaba débil o murió, permitiendo que la miel que quedaba en la colmena fuera robada por otras abejas o ladrones?

Si las celdas donde se almacenaba la miel tienen un aspecto áspero, las celdillas operculadas se abrieron forzadas y en el suelo inferior también se observa lleno de trozos mascados de cera, la conclusión es sencilla, la colmena fue saqueada por pillaje.

En tales casos, uno debe evaluar los restos del nido de cría, en un esfuerzo por determinar por qué la población de la colonia se redujo hasta el punto en que no pudo defenderse con éxito de los ladrones, perdió toda su miel y murió de hambre.

¿Era la colonia un pequeño enjambre recién reproducido o era una colonia ya crecida que tenía algún otro problema? El apicultor debe aprender a unir colmenas y hacerlo con decisión.

Otras consideraciones cuando se trata de pillaje incluyen, ¿Se redujo el tamaño de entrada de la piquera? ¿Había demasiadas entradas? ¿El apicultor manejó las colmenas en horas centrales del día con ausencia de néctar en el campo? El pillaje puede ser controlado o evitado si el apicultor es observador y proactivo.

Síndrome de Colapso de las Abejas o Colony Collapse Disorder (CCD)

Abeja en la mano de Jesús ManzanoUna colmena con pocas o ninguna abeja muerta en el interior, y sin un manto de mortandad bajo la piquera, es un hallazgo clásico de CCD, o síndrome del colapso de las colmenas.

Sin embargo, una colonia que huye de una colmena infectada de Varroa, o de un lugar que tiene fuertes vibraciones, tendrá los mismos síntomas.

Para complicarlo más, el CCD aún no se ha definido claramente, si bien hay varios factores asociados con él como Varroa, patógenos, pesticidas, mala nutrición, nosemosis etc., por lo que, no existe una prueba definitiva para el CCD.

Ojalá fuese fácil determinar las causas en el caso del síndrome del colapso de las colmenas.

Esto es, en parte, el motivo por el que ya no escuchamos mucho hablar sobre este síndrome, a pesar de que las pérdidas promedio anuales de colmenas todavía ronda el mismo nivel que durante el auge hace años del fenómeno del CCD.

Polilla de la cera

polilla de la ceraCuando se encuentran los panales en una colmena llenos de telarañas y hay capullos incrustados en las partes de madera de la colmena, las polillas de cera han estado trabajando.

Como carroñeros, la polilla de la cera juega un papel importante en la destrucción de los viejos panales enfermos, para que otras abejas de un futuro enjambre tengan menos probabilidades de contraer cualquier enfermedad contagiosa que pueda haber matado a la colonia anterior.

El desafío para el apicultor frente a una colmena muerta y llena de polilla, es que la polilla ha destruido y encubierto las pistas o las evidencia que necesita el apicultor para determinar por qué la colonia se debilitó y murió.

Esta es otra razón por la que es una buena idea inspeccionar las colmenas con regularidad y no dejarlas pasar hambre, enfermedades o la mortal presión de la Varroa.

Pequeño escarabajo de la colmena

pequeño escarabajo de la colmenaEste animalito especialista en el disfraz químico, pasa al interior de la colmena sin que las abejas se den cuenta de que su aspecto nada tiene que ver con una hermana obrera o un macho zángano.

Es terrible, aniquilador imparable. Menos mal que solo en pocos lugares del planeta prolifera y que un ejército de apicultores asustados lo vigilan.

A veces, los pequeños escarabajos de la colmena se vuelven tan abundantes en una colonia que la colmena se queda sin reina y sin crías, pues no hay ni una sola celdilla o cuna donde poner huevos de abeja, y se desvanece la colmena debido a la falta de obreras jóvenes para reemplazar a sus ancianas hermanas.

El apicultor encuentra miel fermentada y panales delgados, tal vez con las larvas del pequeño escarabajo arrastrándose por todos los lugares.

¿Fue esta muerte causada por el pequeño escarabajo de la colmena o la falta de una reina fértil, o alguna otra cosa que debilitó la colonia hasta el punto de que el escarabajo podría afianzarse en ella?

Nosemosis

Nosemosis, Nosema cerenaeLa Nosemosis es una enfermedad de las abejas adultas, cuyo microorganismo vive como parásito en las células epiteliales que recubren el interior del intestino medio de las abejas donde cumple su ciclo de vida.

En el transcurso de una de las fases de su desarrollo el agente causal produce esporas, formas de conservación y de diseminación del mismo.

Se manifiesta por lo general a fines de invierno o a principios de primavera llegando a observarse los niveles más altos de infección durante la primavera.

Nosemosis siempre está presente en las colmenas

Habitualmente está presente en la mayoría de los apiarios sin causar daños serios. Se necesita de la contribución de factores ambientales para que se transforme en un serio problema.

Esta enfermedad está favorecida por inviernos largos y fríos, y por veranos lluviosos, donde el exceso de humedad sin dudas tiene mucha incidencia. También el apicultor puede ser el culpable al agregar alimentos artificiales con grados de humedad muy altos.

El agente causal de esta enfermedad sobrevive sin problemas entre 10 a 37º C, encontrando condiciones óptimas para su desarrollo entre los 30 a 32º C. Temperaturas por debajo y encima de los límites inhiben su desarrollo.

Causas de la nosemosis

El apicultor muchas veces realiza acciones sobre las colmenas que favorecen la proliferación de la enfermedad, entre las cuales cabe mencionar:

  • Todo aquello que interrumpa o limite la cría en otoño, conduce a debilitar a la colonia dejándola expuesta a contraer enfermedades.
  • Suministrar a las colmenas alimentos de mala calidad: Ácidos, fermentados, con impurezas que puedan provocar diarrea en las abejas.
  • Aportar alimentación estimulante demasiado temprano en primavera cuando las condiciones meteorológicas no son del todo estables puede predisponer a contraer la enfermedad.
  • El transporte de abejas a nuevas ubicaciones también puede agravar la infección debido al encierro y al aplastamiento que sufren las abejas durante el mismo.

Desinfección ante nosemosis

La falta de desinfección, con Nosema cerenae u otros patógenos, en la caja, los cuadros y alzas es un problema a evitar. Para la desinfección se utiliza el ácido acético glacial al 100% diluido en agua al 80% o directamente el ácido acético glacial al 80% si se consigue en el mercado.

  • Armar pilas de 8 ½ alzas o 4 alzas sobre una tapa de colmena invertida. Arriba de todo colocar una ½ alza sin cuadros.
  • Colocar sobre los cuadros de la 8º ½ alza o la 4º alza, según el caso, un platito o un recipiente con una gasa o tela embebida con 150 ml del preparado. Si es posible sellar las uniones de los cajones con cinta de embalar. Tapar la pila con una tapa de colmena.
  • Dejar actuar durante 21 días (Con una cura es suficiente) y evaluar, y se repite si es necesario (En general no hace falta). Todo esto debe llevarse a cabo en una habitación bien cerrada.
  • Antes de incorporar este material sobre las cámaras de cría deben ser bien ventilados al menos 48 horas antes.
  • Si se coloca un platito cada dos alzas o cuatro media alza, en primavera, con temperaturas templadas, se puede hacer el tratamiento en 8 días y después ventilar por 48 horas antes de distribuir el material a las colmenas.

CONCLUSIONES

La formación del apicultor es importantísima, debemos ser conscientes de que nuestro oficio o pasión es cuidar y criar abejas, y como a cualquier ser vivo, a nuestros hijos por ejemplo, debemos prestarles atención, favorecer su desarrollo natural y protegerlos de escenarios mortales que son evitables.

En nuestro canal de YouTube recomendamos ver el documental ¿Por qué se mueren las abejas? y ¿por qué no? realizar nuestro curso online de apicultura.

Las abejas están pasando por el peor momento de su historia evolutiva, debilitadas por malos manejos en la apicultura, reproducidas forzosamente en condiciones que no permiten la selección natural, contaminadas, acosadas por parásitos importados y con falta de alimentos biodiversos en un hábitat cada vez más alterado.

Nuestra responsabilidad como apicultores es ser mejores, aprender más y trabajar en redes comunes, para compartir experiencias y formar una inteligencia colectiva similar a la de un enjambre de abejas.

Jesús Manzano, fundador de Ecocolmena, perito judicial en apicultura y profesor