Un estudio científico dice que la biodiversidad de cultivos producen un aumento de insectos que los visitan por lo tanto mejores cosechas.

¿Cómo funcionan los ecosistemas?

La biodiversidad es responsable de garantizar el equilibrio de los ecosistemas de todo el mundo, y la especie humana depende de ella para sobrevivir. Irónicamente, la principal amenaza para la biodiversidad es la acción humana, la cual se manifiesta a través de la deforestación, los incendios forestales y los cambios en el clima y en el ecosistema. 

La biodiversidad no es estática, es dinámica; es un sistema en evolución constante, tanto en cada especie como en cada organismo individual.

El trabajo, publicado en Science Advances, confirma que cuanto más intensiva es una agricultura, más reduce la vida existente a su alrededor. «La intensificación de la agricultura, la creación de monocultivos y la pérdida de vegetación natural tienen un impacto negativo tanto en la abundancia como en la riqueza de especies de estos insectos beneficiosos», dice el autor principal del trabajo, el biólogo Matteo Dainese, de Eurac Research (Italia). Entre los impactos concretos estarían la desaparición de zonas de puesta y refugio, la falta de una oferta de flores variada o la exposición a los pesticidas.

Por el contrario, los paisajes donde los cultivos se mezclan con otros diferentes, con arboledas y áreas sin labrar muestran una mayor abundancia de polinizadores y hasta un 40% más de variedad de fauna beneficiosa o enemigos naturales.

¿Cómo afecta el daño que causamos la biodiversidad?

El daño causado ​​a la biodiversidad afecta no sólo a las especies que habitan un lugar determinado, sino que perjudica la red de relaciones entre las especies y el medio ambiente en el que viven. Debido a la deforestación y los incendios, muchas especies se han extinguido antes de que pudieran ser estudiadas, o antes de que se tomara alguna medida para tratar de preservarlas.

Los insectos y la polinización

Cuanto más aprendemos de las abejas, los servicios de polinización de las plantas y las interacciones entre los ecosistemas agrícolas, mejor podremos conservar y gestionar el futuro de la biodiversidad, garantizar la salud de los ecosistemas y mejorar el modelo de vida humano. Debemos ampliar nuestra base de conocimientos, monitorear el declive de los polinizadores, detectar déficits, evaluar la dependencia socioeconómica, identificar la relación e interdependencia de las plantas y los polinizadores.

La importancia de la biodiversidad se puede sintetizar en dos rasgos esenciales. Por un lado, es el fruto del trabajo de millones de años de la naturaleza, por lo que su valor es incalculable e irremplazable. Por otro, es garantía para el funcionamiento correcto del sistema que forman los seres vivos, junto con el medio en el que viven y al que contribuyen para su supervivencia.

Durante el último medio siglo, la necesidad de alimentar a una población mundial en crecimiento ha llevado a una producción agrícola notablemente expandida e intensificada, transformando muchas regiones en paisajes simplificados.  Esta transformación no solo ha contribuido a mejorar la producción agrícola, sino que también ha llevado a la degradación del medio ambiente mundial. 

La pérdida de biodiversidad puede afectar los servicios intermedios clave para la agricultura, como la polinización de cultivos y el control biológico de plagas, que sustentan el servicio de aprovisionamiento final de la producción de cultivos. El estancamiento reciente o incluso la disminución de los rendimientos de los cultivos con la intensificación continua indica que se necesitan vías alternativas para mantener una producción de cultivos estable y sostenible en el futuro. Se necesita con urgencia una mejor comprensión de los servicios ecosistémicos globales impulsados ​​por la biodiversidad en los agroecosistemas y sus efectos en cascada sobre la producción de cultivos para pronosticar los suministros futuros de servicios  ecosistémicos y para seguir estrategias para la gestión sostenible.

Fuente: https://advances.sciencemag.org/content/5/10/eaax0121