La abeja azul de Australia es una de las abejas silvestres más bonitas del mundo. Sus colores llamativos la convierten en una de las más admiradas

Especie solitaria

Es llamada abeja azul y su nombre científico es (Amegilla cingula) por las hermosas bandas turquesas que corren a través de su abdomen. Tiene una exuberante pelusa blanca, enormes ojos verdes y alas de color bronceadas que se ven como capas de celofán.

La abeja azul es una especie solitaria, duerme en grietas, en rocas o en pequeñas grietas en tierra. Al igual que tantas abejas, son más atraídas por las flores azules y violetas. 

 Lo extraño es que se ha informado ampliamente que están muy interesadas y también seguirán a las personas que están vestidas de ropa azul. Sin embargo, la gente no tiene nada de lo que preocuparse ya que se sabe que no son agresivas en absoluto.

Caracteristicas

A diferencia de otras abejas que viven en colonias son abejas solitarias. Miden entre 10 mm a 12 mm. Es fácil distinguir a los sexos ya que los machos tienen cinco rayas azules y las hembras sólo cuatro.

Aunque no produce miel la hermosa abeja azul es muy importantes para el ecosistema australiano, ya que muchas plantas dependen de su polinización.

Abeja azul

Las abeja azul de Australia, es una de las pocas especies nativas que realizan un tipo particular de polinización conocida como polinización de zumbido.

Foto: ©Mark Berkery – Beingmark.com

Sonicación

En estas flores el polen se encuentra alojado en las anteras (estructuras masculinas de las flores) y sale por un poro que se encuentra en la punta, como si se tratase de un tubo, y dado que el acceso al polen queda muy restringido.

La abejas azul de Australia ha evolucionado una estrategia para liberar el polen mediante agitaciones o vibraciones vigorosas de las anteras.

Este proceso se llama sonicación y comienza cuando una abeja aterriza en una flor, posteriormente encorva el abdomen alrededor de las anteras mientras se sostiene con sus mandíbulas.

Luego la abeja azul contrae rápidamente sus músculos torácicos (los mismos músculos utilizados para el vuelo). Las vibraciones resultantes se transmiten a la antera a través de la cabeza, las mandíbulas y el lado ventral del abdomen de la abeja. 

Vibraciones para polinizar

Las vibraciones resultantes se transmiten a la antera a través de la cabeza, las mandíbulas y el lado ventral del abdomen de la abeja.

Las vibraciones o zumbidos resuenan en las anteras provocando que los granos de polen sean expulsados, y el polen cae sobre el cuerpo de la abeja donde puede tomar dos rutas.

La primera es que la abeja lo recoja para alimentar a sus larvas, debido a que es la principal fuente de proteínas y aminoácidos. 

La segunda queda en su cuerpo y lo transporta al estigma (estructura reproductiva femenina) de otra flor para completar la polinización.

La duración, amplitud y frecuencia del zumbido varia dependiendo de la especie de abeja y del tamaño de las flores, y de si la flor ha sido visitada previamente o no. 

Polinización por zumbido

La polinización por zumbido ocurre en aproximadamente 20,000 especies de plantas que incluyen algunos de los cultivos comerciales más importantes a nivel mundial para el ser humano como el jitomate, la papa, la berenjena, los kiwis y los arándanos entre otros.

En la naturaleza existen varias especies de plantas que dependen de este tipo de polinización, muchas de ellas son leguminosas, pero también especies de otras familias como Melastomataceas y Solanaceas.

Su ubicación geográfica

 Por esta razón, la abeja azul de Australia es extremadamente valiosa para los agricultores. La especie ahora se encuentra en toda Australia, excepto en Tasmania y el Territorio del Norte.

También es nativa de Papua Nueva Guinea, Indonesia, Timor Oriental, Malasia e India, por lo que disfruta de una gama bastante saludable, extendiendo por todas partes desde zonas urbanas hasta campos abiertos y densos bosques tropicales.

Abeja azul
La abeja azul de Australia poliniza por sonicación
Foto: ©Mark Berkery – Beingmark.com

Fuente: Geografía australiana

Fotografías: ©Mark Berkery – Beingmark.com