Los azúcares constituyen aproximadamente el 95% de la miel, lo que explica cómo la sustancia se convirtió en sinónimo de dulzura y un alimento básico de las colonias de abejas.

La miel está compuesta de azúcares, agua y una gran cantidad de componentes menores, incluidos minerales, vitaminas, proteínas y polifenoles. 

La miel se ha utilizado como nutriente, ungüento y medicina en todo el mundo durante muchos siglos. La investigación moderna ha demostrado que la miel tiene muchas propiedades medicinales, que se reflejan en sus bio actividades antimicrobianas, antioxidantes y antiinflamatorias. 

abeja pecoreando una flor
Abeja pecoreando flor

Nanopartículas en la miel que combaten la inflamación

Científicos identifican nano partículas en la miel que combaten la inflamación, pero la gente también ha usado históricamente la miel como ungüento

miel de brezo
Identifican nanopartículas en la miel que combaten la inflamación

Una proteína que combate la inflamación

Parte de esa investigación sugiere que la miel puede actuar sobre una proteína llamada NLRP3, que desencadena una inflamación beneficiosa durante las respuestas inmunitarias,

Igualmente se ha relacionado con la diabetes, el Alzheimer y otras enfermedades por lo cual no sería tan sorprendente que fuera antiinflamatoria

Investigadores dirigido por Jiujiu Yu, buscó componentes de la miel que se pasaron por alto y que podrían ayudar a explicar su actividad antiinflamatoria.

panal de miel cruda

Vesículas extracelulares

Las vesículas extracelulares : pequeñas partículas protegidas por membrana que a menudo transportan proteínas, ácidos ribonucleicos y otras biomoléculas de una célula a otra y se han identificado en muchos alimentos.

Contienen 142 proteínas de plantas y 82 de abejas melíferas, consistente en una nanopartícula producida por una flor, luego consumida y regurgitada por las abejas.

Investigación

Para probar si las vesículas en sí ayudan a combatir la inflamación, el equipo las colocó junto a los glóbulos blancos que producen la proteína NLRP3 que desencadena la inflamación, y luego inició los procesos inflamatorios.

Las vesículas redujeron sustancialmente la producción y secreción de múltiples proteínas que causan inflamación, junto con la muerte relacionada con la inflamación de ciertas células.

Cuando el equipo inyectó a los ratones, descubrió que las nanopartículas aliviaron en parte tanto la inflamación como la lesión hepática inducida por fármacos.

Identificación de antiinflamatorios

Identificaron los ácidos micro ribonucleicos, o micro ARN, como la principal carga antiinflamatoria dentro de las vesículas, e incluso identificaron un micro ARN particular más responsable de los efectos.

Finalmente se necesitan más estudios para establecer si las vesículas consumidas a través de la miel realmente frenan la inflamación en las personas.

Estudiar cómo interactúan con las bacterias en el intestino humano podría ser un buen punto de partida.

Fuentes:

https://phys.org/news/2021-04-team-inflammation-fighting-nanoparticles-honey.html

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/jev2.12069